FALSAS PROMESAS
FALSAS PROMESAS
Ella cuidaba al anciano
Que estaba muy enfermo
Con cuanto esmero
Como lo mimaba
Y le hacia sentir
Que el era lo mas importante
En la vida de ella
Cada noche………
Le contaba historias,
Le leía libros de cuentos
Y lo hacia sentirse
Feliz y dichoso
Como a un amado
Esposo.
El era ciego pero no sordo
Eso no importaba
Pero El tenía miedo.
A la muerte fría y lúgubre
A la partida, a la marcha
Sin regreso, como consolarlo
Como podría……
Para animarlo,
Ella decía …..En voz alta,
Dios mió, llévame a mí pero
No te lleves mi viejito.
Todas las noches lo repetía
Y el todas las noches
Se quedaba dormido
Con el rostro iluminado
Por una sonrisa.
Por que el le creía.
Una noche de tantas
Llego el ángel de la muerte.
Arrastro la vieja silla,
En que la abuelita se sentaba
Todas las noches………
Y la muerte se acomodo
Golpeo con fuerza, su guadaña
Y luego pregunto.
¿A quien es que hay que llevar de aquí?
Mirando a la aterrorizada abuela
Que tenía parados los pocos pelos
Que le quedaban
Y cuya caja de dientes salio
Disparada del susto tan berraco
Ella no podía hablar
El era ciego………. no sordo
Ella hablar no podía.
Solo atino, a estirar el pico.
Brotar un poco los ojos
Señalando al pobre viejo
Que dormía feliz y dichoso
Sin saber lo que estaba
Pasando a expensas de sus
Fuertes ronquidos.
Ya puedes imaginar
Amigos la suerte del
Pobre viejo.
Posdata
De amor nadie se muere.
Y la viejita no iba hacer la primera
Y menos con semejante compañía
Que de capa, sombrero, y guadaña venia
Poema basado en un chiste popular
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